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domingo, 22 de julio de 2012

Esperando lo nuevo y limpio

Desde Abril, desde los amarillos concentrados o leves, desde los primeros rayos maduros de sol que no me he acercado a mi misma. Ultimamente me da miedo pensar demasiado. Se agolpan pensamientos de preocupación que cuesta dispersar.
Demasiadas respuestas que no han sido hechas porquien debía o quería preguntar. Demasiadas irreflexiones  lentas o agolpadas por parte de aquellos en los que habíamos decidido confiar. Demasiada confusión y dudas sobre futuros propios y ajenos.

Y me levanto ,
queriendo pasear entre las rosas
pero dudando si salen pequeñas
porque también tienen cierto malestar.
Se dejan sin crecer algunos pétalos.
Otros se van con las orugas .
Otros salen pequeños
o no están.

Pero
un rosal viejo
con aroma de anís
y suave sombra
ha rebrotado immenso
queriendo recordar
que hasta lo enfermo renace,
que de las buenas obras
ha conseguido rebrotar.

Pensando en ello,
cada mañana
me ilusiona el futuro
me abre a nuevas apuestas
nuevos caminos
y hasta a soñar despierta...
sin soñar.

miércoles, 11 de abril de 2012

Atrapar amarillos

Dicen que el sol asoma más temprano a su ventana para hablar a sus súbditos. Ellos esperan impacientes sus rayos para teñir de luz y de color sus rincones y formas.
En ese cortejo la tierra y el sol se vuelven novios y se funden en color y apariencia. El campo extiende mantos inmensos de amarillos junto con las aisladas flores de marzo de abril y la luz se multiplica infinita hasta hacer que los ojos imantados se cierren embriagados de sol.
Cuando eso sucede, los míos, mis ojos inician una búsqueda incesante de amarillos y verdes , como cada año.
Los buscan en las flores y en las pequeñas cosas para dosificar la imensidad del dorado.
Mientras los días de calor estan por llegar yo guardo esos rayos de sol en mi retina como un seguro ante las frescas tardes y noches esperando que los infinitos aromas de la primavera me acaben seduciendo mucho más.

viernes, 27 de enero de 2012

Ver sin visionar


Nacemos con los ojos cerrados guíados por sonidos , temperatura, olor y tacto.
Y nuestros ojos crecen, se van abriendo y destacan en nuestro rostro mientras es infantil, mostrando la necesidad y la avidez de recoger imágenes.
Nuestra imperfecta visión va captando un sinfín de formas, detalles, colores, movimientos...
estampas de paisajes, de amores y tristezas.
Ven pero no saben, ven y no analizan...ven.
Va creciendo la altura y los ojos se van volviendo más pequeños en el rostro, las cejas ocultan parte de la mirada. Disfrazamos el brillo con colores. Con el tiempo la ventana de nuestro objetivo se volverá tránslúcida como impidiendo que sigamos viendo, como diciendo ya lo has visto todo.
Vemos tanto durante tanto tiempo y sin embargo no actúamos con la suficiente madurez ante las repetidas imágenes de peligro, de deseo desmedido, de reflejo de lo erróneo o de lo acertado.
Nuestros ojos ven pero no alcanzamos a tener un sentido visionario en la edad adulta. Aquel sentido que nos daría prevención para guiarnos por mejores caminos, para alcanzar las metas...
¿Cómo puede ser que viendo tanto y tan claro cometamos tantos errores?
Nos encanta ver pero nuestras decisiones no siempre atienden lo que los sentidos muestran.
Quizás estan confusos en un mundo lleno de imágenes en la que se contrapone lo real con los reflejos o recuerdos a través de pantallas, fotografías, historias enteras o parciales que añaden y amontonan experiencias.
Nuestro cerebro las pone en orden, pero luego escoge. No siempre escogemos lo mejor para nosotros.
Y seguimos viendo cada instante.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Sonetos sin rima


Dicen que la vida son un conjunto de hechos que se suceden, se ordenan o atropellan, se preven o sorprenden. La vida es descubrimento constante desde la necesidad de controlar lo ya descubierto.
Nos amparamos en la sabiduría acumulada para creer que todo está bajo control.
Pero la vida no es un soneto perfectamente estructurado, la vida a veces rima , a veces no. Si todo fuera rima la sorpresa no sería tan amplia, la creatividad quedaría encerrada en rimas consonantes.
Me gustan los sonetos bien rimados combinados con rimas libres limpias de llaves o vallas que me impidan vivir.

domingo, 30 de mayo de 2010

En olor de multitudes

Llega el calor, y con ello , en la calle las personas se reúnen, los acontecimientos sociales al aire libre se multiplican, en innumerables pueblos y ciudades persiste un olor nuevo, de temporada: la cerveza, el pincho, las emanaciones de sudor...
las multitudes se agrupan para bodas, comuniones, carreras, caminatas; las barbacoas, las cenas, los encuentros. En nuestra cultura, año tras año, primavera i verano, parte de otoño nos recreamos en los acontecimientos sociales que llegan propuestos por nuestro entorno y también propuestos por esa parte de la sociedad más abstracta que también nos dirige pero cuyos hilos cuestan de ver.
Quiero destacar aquellos acontecimientos en los que unos pocos hacen alguna gesta competitiva- a veces coíncide con un buen deporte- y trás de ellos un grupo numeroso de personas se aplegan para vitorearlos, animarlos o maldecirlos. Estos eventos, según su ranquinkg social y económico, se ven acompañados de polícias, ambulancias, patrullas de todo tipo que a menudo van trás aquellos que realizan la heróica gesta. Todo un fenómeno social.
Hasta que punto avivan la llama del deporte, de las cosas bien hechas... ! Tengo dudas.
A veces se organizan caminatas, encuentros dónde toda esa parafernalia está bien ausente- no por ello innecesaria-.
A veces te encuentras carreteras cortadas inesperadamente, dónde los policías te apremian a quedarte quieto para dejar passar a otros protagistas del camino. No te da tiempo a explicar que quizás vas a un hospital, o que llegas tarde a un acontecimiento que para tí es importante. De hecho , ¿te acompañararían al hospital si fuera necesario? ¿ Te escoltarían si llegas tarde?
El grupo sobre el individuo prevalece sobre muchas cosas. Eso no es malo ni bueno, pero pone en contradicción continua la misión de nuestras vidas de cada día.