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sábado, 2 de mayo de 2015

De año en año

Esconder en parte la cordura
para hacer de la vida tu alegría.
Atrapar algún sueño repetido
hacerlo realidad y disfrutarlo.
Pasear por los rincones mínimos
y recorrer nuevos kilómetros.
Subir cuestas sin notar el esfuerzo.
Bajar colinas viendo siempre el futuro.
Entretener el alma con vivencias,
Ser amigo de cada minuto.
Recomponer si cabe lo lo imposible
sin rozar sentimientos de agonía.
Fuerza, salud, senderos de sonrisas,
esperanzas... en buena compañía.
Es mi deseo para el próximo año.

sábado, 19 de febrero de 2011

Mil caminos


Los caminos se tejen y dibujan alrededor nuestro mientras caminamos entre ellos. Caminamos en líneas rectas, curvas, círculos, sinuosas formas , hilos delicados.
Caminamos , no estamos quietos ni de mente ni de pasos.
Los caminos de dibujan en el suelo, en las piedras, en las miles de historias que pensamos.
Caminos de sal o roca, de agua o lluvia..., laberintos que a veces se cruzan en medio de todas las historias: cercanas, lejanas o ajenas.
Cada día despertamos comprobando en qué camino estamos. A veces con la expectativa de unos pasos firmes , seguros y confíados; otros con la esperanza de tener la mejor sorpresa posible, otros con el temor a no pisar en firme.
Y seguimos caminando... deseando repetir o renovar pasos.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Hojas secas

Fueron azules
como un azul de mar con tonos lilas.
Fueron objeto de miradas y sonrisas.
Fueron y ahora son todavía flores.
Flores secas.
Su olor , desvanecido,
solo se resalta en aquellos días húmedos.
Aroma de heno, hojas secas,
es lo que queda.
Sin embargo,
cuando entro a casa
las saludo
recordando la hermosa primavera.
Avanzado el otoño,
luces cortas,
días tenues,
vacío en los paisajes,
horas sin luz.
Los días nos anuncian cosas muertas.
Hay que volver a explicar
desde dentro hacia fuera
que la vida existió
y sigue existiendo en ellas

lunes, 13 de septiembre de 2010

Reencuentro


Cuando llega septiembre me inunda una sensación de nuevo aliento, de curso estrenado, de ilusiones sacadas de la varita mágica de un mago. Empezar el curso escolar es para mi un nuevo año, más que en el uno de enero.
El poder convivir con ciertas rutinas del verano y de septiembre me hacer sentir repetida en acciones pero segura de mi misma poque todavía puedo con ellas, porque aunque me queje no mé dan más cansancio que otras veces ni aparecen sombras que desmerezcan su realización.
El verano se acaba, los aromas se hacen cada día más pequeños. Quieren volver a su caja, a su frasco, al interior de cada piel.
Se perciben los aromas de las compañías que cada año tienes a tu lado y se renuevan las pieles más jóvenes y los ojos más abiertos.
Mientras tanto la naturaleza va haciendo y dejando que la temeperatura nocturna dé a la mañana nuevos aromas- que lejos de ser transcendentes- recuerdan que el ciclo se repite, que se acercan los días más cortos y la frescura en el tacto de la piel, en las flores, en los objetos, en uno mismo.
Me gusta la luz y la de ahora es intensa, manchada de un amarillo otoñal pero que se deja mirar mejor.
Todo y que la piel se seca y se cubren los poros, el tacto es agradable. Apetece más la proximidad, el contacto con los tuyos.
Los cuerpos se reencuentran en las sábanas se abrazan a ellas y también se acercan y se rozan entre ellos. Los sentidos impulsados por una calor en proceso de marchitarse exploran las pieles, las manos, los cuerpos. El roce momentáneo es caricia, no hay desasosiego por la calor que atosiga en verano y pide la distancia para respirar.
Me gusta el otoño, aunque los días sean más cortos.
Aún faltan unos días para que llegue de verdad.

martes, 24 de agosto de 2010

De vacaciones


Cuando sales al mundo, a pasear por otras calles, a pernoctar en otras casa se funden muchas cosas en tu mente. NO puedo evitar que mi olfato perciba quien durmió antes que yo en aquellas camas, o paseó por aquella cocina...
A veces es excesivo. Notar que allí donde duermes alguien , con otro aroma.. estuvo allí hace unas horas. Es la sensación de cama ocupada por alguien que no conoces , de visitante a lugares prohibidos, como si un viajero desafortunado se hubiera metido entre tus sábanas, o pùesto en medio de tu marido y tú.
Compensa esa velada o " desvelada" nocturna el abrir la ventana y contemplar las imágenes y olores del exterior: entre verde hierba y aroma de pueblo antiguo pero nuevo- poco usado- tibio y fresco.

domingo, 30 de mayo de 2010

En olor de multitudes

Llega el calor, y con ello , en la calle las personas se reúnen, los acontecimientos sociales al aire libre se multiplican, en innumerables pueblos y ciudades persiste un olor nuevo, de temporada: la cerveza, el pincho, las emanaciones de sudor...
las multitudes se agrupan para bodas, comuniones, carreras, caminatas; las barbacoas, las cenas, los encuentros. En nuestra cultura, año tras año, primavera i verano, parte de otoño nos recreamos en los acontecimientos sociales que llegan propuestos por nuestro entorno y también propuestos por esa parte de la sociedad más abstracta que también nos dirige pero cuyos hilos cuestan de ver.
Quiero destacar aquellos acontecimientos en los que unos pocos hacen alguna gesta competitiva- a veces coíncide con un buen deporte- y trás de ellos un grupo numeroso de personas se aplegan para vitorearlos, animarlos o maldecirlos. Estos eventos, según su ranquinkg social y económico, se ven acompañados de polícias, ambulancias, patrullas de todo tipo que a menudo van trás aquellos que realizan la heróica gesta. Todo un fenómeno social.
Hasta que punto avivan la llama del deporte, de las cosas bien hechas... ! Tengo dudas.
A veces se organizan caminatas, encuentros dónde toda esa parafernalia está bien ausente- no por ello innecesaria-.
A veces te encuentras carreteras cortadas inesperadamente, dónde los policías te apremian a quedarte quieto para dejar passar a otros protagistas del camino. No te da tiempo a explicar que quizás vas a un hospital, o que llegas tarde a un acontecimiento que para tí es importante. De hecho , ¿te acompañararían al hospital si fuera necesario? ¿ Te escoltarían si llegas tarde?
El grupo sobre el individuo prevalece sobre muchas cosas. Eso no es malo ni bueno, pero pone en contradicción continua la misión de nuestras vidas de cada día.

lunes, 26 de abril de 2010

Tránsito de aromas


En estos días en que miles de aromas se posan incesantes en todas partes buscando el rumbo del sentido que los perciba quiero destacar la intensidad con que lo hacen y lo efímeros que resultan. Porque el calor les da fiereza, llamada intensa para que el olfato más simple los recoja, pero transcurren rápidos: las flores se marchitan más rápido, las ventanas se abren y el aire circula llevando y trayendo nuevos; las narices se saturan, la gente pasea por más sitios, se abre a las calles, a los paseos, a los caminos. La gente se topa con miles de aromas.
Al final la nariz se satura, sabe que ha olido , ignora lo repetido. La nariz sabe que ha olido mucho y no le resulta nuevo, cierra a ratitos el olfato. Descansa.
Y mañana , nuevo día de primavera, vuelta a empezar.

sábado, 16 de enero de 2010

Árboles

¿Quien me dice que nunca ha percibido aroma a árboles?
A veces se huelen y otras no. En medio de un páramo quizás huelas a poco, sobre todo si el viento no acompaña. Pero enmedio de un hayedo frondoso o entre abetos altivos te invade un aroma profundo como si contínuamente rocíaran tu cuerpo con él. El aroma a pino és balsámico. El aroma a encina recuerda a estepa y campos de Castilla.
Cuando hace más calor y es primavera las hojas nuevas de álamos, olmos, chopos y otros árboles de ribera te ofrecen un aroma a modo de saludo al caminar entre sus veredas.
Es un masaje para los sentidos desplazarse entre ellos. Únicamente alguna alergia puede nublar este posible placer. Si además pensamos que ellos nos ayudan en nuestro devenir diario, ayudándonos a pensar mejor, oxigenando nuestras ideas..
¿Quien no quiere construir una gran parque temático de perfumes arbóreos?

domingo, 10 de enero de 2010

El olor a tierra mojada

Cuando llueve después de no haberlo hecho durante mucho tiempo la tierra deja un olor suave a barro, un olor que abre expectativas de aire limpio, de preparar las siembras, de encontrar después un cielo inmaculado, de tierra mimada. Es una ducha fina la que cae y deja un aroma especial como a gel de baño con olor "tierra limpia".
Te ensancha los pulmones y te acerca a los orígenes del mundo.

jueves, 7 de enero de 2010

Café a las siete

El olor a café ha definido la vida de todos los que me rodean. El café de la mañana lo toma Toni. Antes que se haya enfríado y yo haya emergido de entre las sábanas el olor a café se traduce en un beso, un beso de café, y un hasta luego.
Me gusta más el aroma a café que su sabor. El aroma a café del mediodía me recuerda al fin de semana , a compartir con la familia el tiempo, un tiempo más relajado entre actividades de ocio.
Me recuerda a la mañana , al despertar y, a la vez, a compartir con los otros los momentos.