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sábado, 12 de diciembre de 2015

Menús de tarde de compras

Hoy tocaba ir a comprar detalles. Costumbre consumista de las fechas. También encuentros con amigas y para comer, casi en la merieda, hemos pasado por Escribá , en la rambla. Muy mono pero caro con el sabor un tanto esconadido. No todo lo famoso es maravilloso. El montadito salado , bien pero el eclaire de castañas era denso y los sabores poco diferenciados sin tner un fundido preciso. Muchos euros y mucha elaboración  para tan pobre resultado.



sábado, 14 de noviembre de 2015

Que no venga...



Que no venga la muerte escondida entre las balas
que no venga la muerte escondida en la ignorancia
que no venga la muerte por ignorar derechos de cobijo y comida.

Que no venga la muerte disfrazada de ideas
que no venga la muerte cuando nadie la invita
que no venga la muerte impulsada por el hambre de extraña fama.

Que no alentemos nada que la contenga cerca
que nuestros pensamientos y la rabia encendida
no le den alimento, no le den más salida.

Que podemos seguir queriendo paz
sin poner en peligro ninguna vida.


Dedicado a noticias como la de París y a aquellas muertes que no tienen noticia

sábado, 2 de febrero de 2013

Una casa de palabras

Nos quedamos en julio y las horas vinieron a tejer días que no se emarañaron pero hicieron densos los caminos para llegar a la escritura.
Los dedos siguieron deslizándose por los teclados, acariciando otras herramientas de escritura pero sin tocar las fuentes de poemas, rimas y otras ideas vanas.
Más de seis meses durmiendo en los telares , más de 100 días sin sumar ideas de contemplación, sin descanso buscando otras virtudes de las palabras que ayuden a hacer un futuro de posibilidades más claras.
Más de 1000 horas con la luz encendida como una linterna buscando nortes y guías.
Pero sigo estando aquí, y vendrán días dónde, recuperadas esas otras palabras harán danza entre ellas recreándose, buscando otros destinos, bailando por las plazas con las risas o paseando los sentimientos dejándolos mecidos en buscados rincones.
Seguirán las palabras jugando commigo y yo con ellas, sin día ni hora.
Atraídas por mi mano y alojadas entre los rincones de mis pensamientos como cojines dónde reposar las otras frases no tan relajadas.
Una casa de palabras para jugar con ellas, como una casa de muñecas...
una casa de palabras.

lunes, 20 de febrero de 2012

Violeta profundo


El mar estaba violeta,
ya se quería dormir.
Tan solo una luz naranja
que asomaba en su horizonte
le hacía desistir.

El mar estaba violeta
y las olas descansaban
como sábanas azules
en un lecho hecho de calma.

Solo dos puntitos blancos
se balancean aún.
Dos barquitas que ya vuelven.
Dos marineros cansados.
Dos luciérnagas marinas
que siguen aún jugando.

El mar está sosegado
y va cerrando los ojos
Encima , ya se ha estirado
otra prenda más oscura.


El mar vestido de noche
vestido de noche dura
tiene ya un color prestado.
Un color que le ha dejado
la tinta de un calamar.

Plácidamente tendido,
plácidamente dormido,
plácidamente abrigado,
esperando resignado
el azul anaranjado
que le haga despertar.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Entreacto

En aquel instante tuvo que interpretar una poesía, una canción creo. Tenía que poner en palabras veraces, directas, crudas lo que aquellas metáforas querían decir.
Quien escribió tales palabras añoraba su infancia y lo explicaba desde los recuerdos de la Navidad y la corta edad. Se lamentaba de que fuera tan corta la tierna y dulce etapa que no recuperó jamás. Tantos planes para el futuro...
Mientras sus palabras fluían y los jóvenes de poco más de una década le escuchaban, se oía en su interior un murmullo de lágrimas por alguien que conoció en su infancia, que estuvo luchando siempre y fue vencido por la enfermedad. Alguien que también pensaba prosperar y tener un futuro digno. Pero la dignidad se va con el alma, porque sin alma no hay sueños qué soñar y se pasa a ser lo que has sido, solamente lo que has sido.
Eran varios momentos en uno que a veces se entrecruzaban con una pausa que quería ser rauda para no dejar caer lágrimas en público.
Se daba cuenta que estaba todavía ante ellos, los símbolos de una niñez a punto de cerrar sus puertas, porque entendían todo lo que les explicaba y ponían los ejemplos de su importante y corta vida.
Miraban atónitos las expresiones de cada uno, escuchaban voraces sus frases. Sentían que habían vivido tanto...
Sentían un pasado pero el sentido de futuro estaba por llegar.
Al final del poema la rotunda entonación de los últimos versos puso punto y final a aquel entreacto entre vidas, aquel ensayo de pasado sembrando la semilla de futuros por desear.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Fin de temporada

Antes de acabar la clase miró discretamente la profesora. Sus andares y los sutiles decires a los alumnos que no acababan los exámenes la siguieron distrayendo. Desde su silla admiró por dentro la imagen de aquella profesora de unos 20 años.
Adolescente en ires y venires revoloteó en su cerebro en busca de imágenes que la entretuvieran mientras su amiga acababa. Recordó una película donde una actriz joven paseaba como ella, la profesora, con los mismos andares, movimientos, miradas. Era la proyección de sí misma en los próximos cinco años.
Se emmarcó en la película, por dentro era ella misma, por fuera una mezcla de actriz y profesora que paseaba con su madre, una rica heredera de una castellana y antigua hacienda. ¿de qué hablaban en el paseo...? No lo recuerda. Se siguía recreando en los pasos a lo largo del camino entre jardín umbrío, árboles y vistas al fondo de la casona.
Quizá era aquella película sobre el libro de Miguel Delibes.
Volvió al rayo de luz que iluminaba la silla contigua, ya vacía.
La profesora seguía caminando. Corto paseo. No eran jardines ni páramos.
Solo soñaba con un mundo infinito que la estaba esperando. Camino largo.
El ruido de una silla arrastrada la distrajo súbitamente. Se olvidó del paseo. Mirando hacia adelante se encontró la sonrisa y el gesto de su amiga.
Ésta le preguntó:
- ¿A que aspiras pensando tanto?
- A caminar un camino largo.

martes, 8 de noviembre de 2011

La constante pena


A veces vienen olas de pena, una pena sin llanto que arroja tensiones , incertidumbres, expresiones de perplejidad sostenida ante lo que se vive.
A veces la pena viene del amor fallido a las personas, de la pérdida constante de presencias o afectos.
Lejos de hablar de personas como seres individuales, amigos, familia, compañeros... estan en mis pensares aquel conjunto de personas que estan ,controlando nuestros haberes y futuros, hipotecando nuestro tiempo venidero, nuestro tiempo. ...
Invisibles , escondidos tras siglas y entidades deciden o provocan decisiones que nos afectan a nuestras ilusiones, a nuestro trabajo y, por ende, a nuestro estado de ánimo.
Llevamos ya mucho tiempo sosteniendo un pulso con un futuro sobre el que tenemos poca mano que ofrecer, porque aunque la hayamos ofrecido más de una vez la han tomado por otra cosa o no la han sabido acoger para aunar esfuerzos.
Nuestras carreras, nuestros pasos, se parecen ahora a las de un animal enjaulado sobreviviendo en un momento històrico difícil. Se gastan las palabran, se diluyen las ideas, pasa el tiempo y las soluciones siguen siendo cosas de un futuro por dibujar.
Parece que comunicar en un tiempo donde los medios van rápidos sea tan difícil.
Una vez más, la humanidad no se escucha a si misma.

sábado, 19 de febrero de 2011

Mil caminos


Los caminos se tejen y dibujan alrededor nuestro mientras caminamos entre ellos. Caminamos en líneas rectas, curvas, círculos, sinuosas formas , hilos delicados.
Caminamos , no estamos quietos ni de mente ni de pasos.
Los caminos de dibujan en el suelo, en las piedras, en las miles de historias que pensamos.
Caminos de sal o roca, de agua o lluvia..., laberintos que a veces se cruzan en medio de todas las historias: cercanas, lejanas o ajenas.
Cada día despertamos comprobando en qué camino estamos. A veces con la expectativa de unos pasos firmes , seguros y confíados; otros con la esperanza de tener la mejor sorpresa posible, otros con el temor a no pisar en firme.
Y seguimos caminando... deseando repetir o renovar pasos.

jueves, 27 de enero de 2011

Evolucionando...


Nos aferramos a aquello que nos da la sensación que está bien anclado , que muestra firmeza, como los líquenes se aferran al árbol y el musgo a la tierra.
Nos aferramos a las ideas más conocidas, no nos gusta sentirnos solos, aislados de la mayoría.
Las ideas, las costumbres, las rutinas...
Somo resistentes a los cambios, incluso de aquellos cambios que nos proponemos a nosotros mismos.
Todo y ello, a veces algun cambio en nuestra vida, venido de fuera o de nuestro interior nos cambia la vida... y tarde o temprano nos acabamos adaptando.
A veces, la salud, a veces las ausencias...
A veces los propositos que nos hacemos también nos cambian la vida...
A veces solo la forma de vivir las cosas nos da otro prisma...

¿Habeis tenido alguna experiencia de cambio que ha nacido de vuestra voluntad?
Explicadla!

viernes, 14 de enero de 2011

De repente...


Has pasado a hacer compañía
a la madre tierra.
Ella te ha buscado
sin consultarte,
sin pedírtelo,
sin sosiego.
Ha querido ponerte
entre sus piedras
entre sus minerales
para que sigas dando
lo mejor de tí.
Nosotros , de momento,
no aceptamos el arrebato
que la vida ha tomado contigo.
De su regazo
has pasado a otro oculto,
sumergido,
lejano a los abrazos y miradas
de aquellos que te quieren.
No obstante,
desde este mes de enero
que empezaba a mostrar luz
para todos nosotros,
echaremos de menos la tuya,
demasiado importante
para ser arrebatada...
...de repente.

Hasta siempre Luis.

miércoles, 5 de enero de 2011

Eclipse




Quería el sol asomarse
encima de mi montaña.
Tímido entre los tres grados
asomó su nariz
entre sábanas de bruma.
Alguien se puso delante,
la Luna,
pero a mis ojos,
no le hizo sombra ninguna.

Quisimos ver si ella sola
tapaba mucho su frío.
El sol rió con soltura.
-Luna, yo te desafío.
¡no me tapes, no me enfrío !

Siguió levantando firme
sus rayos de sol ardiente
y a nuestros ojos desnudos
el sol lucía caliente.

Solo a través de mil filtros
se veía
una luna entrometida
queriendo bailar de frente.

-Luna, quita, ponte a un lado,
no ves que te habré quemado
en los primeros compases!

La Luna bailaba loca
por tener en su cadera
el sol que la iluminaba.
Fuerza y orgullo sentía
porque con él ya bailaba,
fuerza y risa de alegría,
porque también lo tapaba.

Pobre luna, tan menuda,
pretenciosa bailarina
en la mañana.

El sol siguió su camino
sin apenas saludarla.
Pero la luna reía...
y bailaba en la distancia.

martes, 2 de noviembre de 2010

Antes del adiós


Hubiera caminado hasta allí mil veces si se lo hubiera pedido, pero no dijo nada. Siguió allá, casi tan lejos como cerca y no pronunció palabra. Los pies permanecían anclados al suelo, ambos seguían a la misma distancia, aparentemenmte impávidos, como atraídos por el imán potente del asfalto . Sin embargo, de la misma manera que no conseguían acercar sus cuerpos, sus mentes seguían enlazadas a través de las miradas mutuas, sostenidas cuales rayos inquisitivos que buscaban unirse en uno solo. La mirada no cesaba de forjarse segundo a segundo, pero tampoco hablaba. Una extraña lección de física para describir el poder de la distancia y del recuerdo al mismo tiempo.
Al cabo de los años, que se antojaron miles para ambos, volvieron a cruzarse en una misma ruta. No estaba planeado, fue rápido, pero de nuevo cuando las miradas se posaron se produjo la misma sensación. Ninguna palabra salía de sus bocas, ningún gesto, ninguna similitud al saludo o al adiós. Durante unos minutos las miradas volvieron a aparecer fijas diciéndoselo todo por dentro. Pero todo quedaba dentro.
Pasaron muchas tardes y noches con sus días. El último encuentro tuvo una mirada cabizbaja hacía la tierra roja removida. Allà no había más miradas. Pero la suya desnudaba la tierra con los ojos queriéndose encontrar otros ojos abiertos, intensos y potentes que le decían que aún quedaban muchas cosas por decir... y , tal vez, hacer.
No hubo más tiempo para el entendimiento. Éste se hallaba condenado y proscrito porque no quiso salir por la boca y las manos de los que se empeñaron en dejarlo para el futuro.
La mirada se sintió más sola y vacía que nunca, casi sin sentido. No tuvo más remedio que repensar sus pasos y añadir matices de dulzura para continuar el viaje con aquellos con los que aún la podía compartir.
las flores, crisantemos y margaritas, alzaron sus pétalos implorando ese cambio. las últimas flores percibieron una lágrima y una sonrisa al mismo tiempo.

sábado, 2 de octubre de 2010

Sin olor


Octubre:
El olfato descansa tras un compendio de viscosidades propias del otoño. Mis ojos agudizan su mirada pretendiendo oler sin saber que no pueden. No puedo oler ni las flores, ni mis perfumes, ni los rincones de mi casa. Siempre me siento extraña. Me cuesta vivir sin olor. Me falta un sentido. Las cajas de pañuelos adornan en hilera escritorios, lavabos y el dormitorio.
Tengo necesidad de recordar olores, de recorrerlos y saborearlos.
La esperanza es la misma de cada año. En pocos días... ya está. ¡Es otoño! Los resfríados te visitan. Paciencia.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Sin olor: la sonrisa


No me huelen a nada las sonrisas, pero me irradian energía, una energía que ilumina mi cerebro y recarga mis ilusiones. No las asocio a ningún olor porque la sonrisa sale de dentro y porque hay muchísimas sonrisas que recordar. No hay ninguna que me haya marcado. Quizás la de mis hijos cuando eran pequeños, por su energía y dulzura natural; algunas que recuerdo son fingidas, no concuerda la sonrisa con el resto de la expresión.Pequeños o descuidados gestos delatan su falsedad. Realmente la sonrisa de los niños es perfecta.